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miércoles, 3 de junio de 2009

Alquimia

Moderador

La idea de la alquimia ha estado presente en la mente de la humanidad desde que ésta surgió. La capacidad del ser humano de manipular su entorno lo ha llevado a querer transformarlo radicalmente, tomar una piedra amorfa y transformarla en un martillo, tomar un poco de átomos de carbono, manipularlos y obtener una masilla flexible con la que podemos moldear todo lo que seamos capaces de imaginar. Así como esta idea de transmutar los materiales del entorno, también es usual el pensamiento en la vida eterna, o por lo menos de prolongarla lo más posible, asimismo los homínidos han descubierto que esta materia del entorno y otros animales pueden ayudarlo a prolongar su vida, mejorarla o curarla.

En la antigua China la alquimia Taoísta dio los principios del Feng Shui, el Tai Chi Chuan, el Kung Fu y la pólvora, en la India, un alquimista persa escribió el Vaishashik Darshana de Kanada (sobre el 600 a. C.) que describía una teoría atómica un siglo antes que Demócrito. En el Antiguo Egipto hace aproximadamente 4,500 años al gran faraón Jufu (mejor conocido como Keops) después de producir la primer revolución social de la historia, escribió el primer tratado de alquimia, pero la alquimia estaba presente en Egipto desde antes de este soberano, por ejemplo con la creación del papiro o el yeso que se dio en el 4,000 antes de nuestra era; con esto nos damos cuenta de lo antigua e importante de la alquimia en el mundo antiguo, que se dice la inventó el altísimo, excelso y magno ternario Dios Tot, dios de la sabiduría, la escritura y la música, también llamado Hermes-Tot, mejor conocido por los griegos como Hermes Trimegisto que escribió (según dicen) cuarenta y dos libros del saber que fundarían los asientos de la filosofía hermética, que es la base de la alquimia en Grecia. Un concepto alquímico importante creado en Grecia fue la teoría de las cuatro raíces ideada por Empédocles y desarrollada después por Aristóteles que decía que todas las cosas del universo estaban formadas por sólo cuatro elementos: Tierra, Aire, Agua y Fuego. Toda esta filosofía egipcia y griega llegó más tarde a los Romanos creándose el culto del hermetismo y sumergiendo a la alquimia en el misticismo, que con la aparición del cristianismo y Agustín de Hipona, la sociedad comenzó a percibir a la alquimia como contraria a dios, idea que duraría hasta la edad medieval. Pero mientras los medievales ignoraban formalmente a la alquimia los islámicos continuaron con su estudio, formando la técnica de destilación, una sedición química, la piedra filosofal y la idea de convertir los metales en oro, ideas que perdurarían e incluso definirían a la alquimia en los años posteriores, los musulmanes ahondaron tanto en la alquimia que gracias a ellos conservamos los textos más antiguos de este arte, sin olvidar que la palabra alquimia viene del árabe الخيمياء (al-khimia).

Pero volvamos a la Europa medieval. Un alquimista, Gerberto de Aurillac llevó el conocimiento islámico desde España a la Europa medieval, luego se convirtió en el Papa Silvestre II, dándole a la Alquimia bastante aceptación y más apertura a los principios agustinianos, es aquí cuando aparece San Anselmo que sugirió que la fe y la razón podían ser compatibles, luego Pedro Abelardo continuó el trabajo de Anselmo preparando al cristianismo a los conceptos aristotélicos, más adelante, Robert Grosseteste (1170 – 1253) que extendiendo los análisis de Abelardo pudo hacer compaginar el pensamiento platónico con el aristotélico, además de ser un precursor del método científico. Una vez que los cristianos medievales conocían los trabajos aristotélicos surgen personajes como Alberto Magno y Tomás de Aquino quienes filosofando llegaron a la conclusión de que el razonamiento lógico era la única vía para el conocimiento universal y por ende no podía oponerse a dios, todos estos pensamientos alquímicos en la Edad Media hicieron posible que personas como Roger Bacon quien dedicara su vida al estudio alquímico generara también la ciencia experimental, fue el más importante alquimista medieval, sus ideas llegaron hasta el siglo XIII haciendo de la alquimia un sistema bastante estructurado, y comenzó la búsqueda de la piedra filosofal, la vida eterna, que por supuesto chocaba con las ideas cristianas, los alquimistas regresaron a las teorías de Hermes respecto al macrocosmos-microcosmos, haciéndolos pensar que los mismos procesos que afectaban a los minerales también podían afectar al ser humano, todo este conocimiento tan valioso era encriptado con la intensión de salvaguardarlo. Pero más adelante en el siglo XIV llegó un gran retroceso para la razón y la lógica alquímica (de nuevo), con el papa Juan XXII quien prohibiera toda práctica alquímica, pues creía que sólo mediante la fe se podía alcanzar a dios y no mediante la razón, la alquimia de nuevo se vio envuelta en el ocultismo haciendo que nuevos alquimistas estuvieran más interesados en encontrar la piedra filosofal y convertir el plomo en oro, que el conocimiento universal, además de que si antes eran crípticos los escritos alquímicos, ahora eran ambiguos y cargados de simbolismo, los alquimistas de la baja Edad Media ahora eran vistos como magos y hechiceros contrarios a dios por razones humanas egoístas, la alquimia ya no era una filosofía hermética, ahora era una magia ocultista.

Más adelante surge el Renacimiento, aunque los alquimistas eran mejor conocidos como charlatanes ilusionistas que convertían monedas de plata en monedas de oro, pero de repente, cuando todos creían a la alquimia perdida en tanta locuacidad, surge un médico y astrólogo suizo llamado Teofrasto Paracelso, que realmente había podido resguardar la vida y transmutar el plomo en oro, pero no con magia, sino con experimentación y observación, mantuvo la filosofía hermética de la alquimia pero la despojó del gnosticismo, incluso menospreció a todo aquél que se decía mago, Paracelso siempre mantuvo que la alquimia debía mantener el equilibro humano mediante minerales y remedios químicos. En Inglaterra también estaba John Dee, un astrólogo y consultor científico de la reina Isabel I y experto en Roger Bacon y en Polonia se encontraba Miguel Sendivogius, que era filósofo, médico y uno de los fundadores de la química, quien además lograra destilar oxígeno ciento setenta años antes que Scheele y Priestley, pensando que el gas resultante era el elixir de la vida (y con toda razón). En esta misma época, el Renacimiento, se encuentra en Praga otro alquimista, el Astrónomo Tycho Brahe, quien escribió las Tablas Rodolfinas, en las que publicó las leyes sobre el movimiento de los astros y que le confiara a Kepler los resultados de décadas de estudio. La alquimia de nuevo se encontraba en los oteros, pero ahora con un método científico, finalmente la alquimia estableció las bases de la medicina moderna y la química, dando como resultado nuevos alquimistas como Isaac Newton o Albert Einstein, pero que ahora eran llamados científicos. Así cuando la alquimia había cambiado de nombre quedaron de nuevo sólo los charlatanes, que preferían seguir llamándose alquimistas.




jueves, 21 de febrero de 2008

3,9 Millones de dólares para saber ¿Por qué la gente cree en dios?


Numerosos científicos, filósofos y hasta poetas se han hecho la pregunta: ¿Por qué hay gente que cree en dios? Algunos la han contestado diciendo que es parte del instinto de supervivencia ya que las religiones siempre buscan cubrir de manera inmediata las preocupaciones y las dudas no resueltas o no tan fáciles de resolver; otras razones que han dado es la cualidad del cerebro para sentirse protegido y parte de un todo, como una muleta para poder sobresalir o alcanzar ciertas mentas. Científicos Neurólogos han visto qué sucede en el cerebro cuando un ser humano medita o reza, descubriendo que el cerebro cae en una especie de hibernación controlada, que le permite dejar de hacer uso de algunas de sus capacidades y concentrarse en otras no tan adiestradas, por lo que la meditación y hasta la oración son beneficiosas para la salud física y mental.

Para resolver de una vez por todas esta pregunta la Fundación John Templeton (una organización filantrópica con sede en U.S.A.) ha financiado un proyecto de 2 millones de libras (3,9 Millones de dólares) en un estudio de tres años llevado a cabo por la Universidad de Oxford; la beca otorgada al Centro lan Ramsey para la Ciencia y la Religión reunirá a Antropólogos, filósofos, teólogos, y más estudiosos, para entender esta tendencia humana.

Será una investigación larga, la mayoría de las culturas han creado a sus dioses en base a sus necesidades, ya sea creando un dios del agua, un único dios guiador, y hasta un hombre-dios sacrificado por la “salvación humana”. Los religiosos dicen que no tienen por qué justificar sus creencias, que ellos sólo creen por medio de fe, en cambio los no religiosos: ateos y agnósticos necesitan esa justificación, como los científicos.

Esto me hace recordar un poema de Mario Benedetti:

Quién Sabe

¿Te importa mucho que Dios exista?

¿te importa que una nebulosa te dibuje el destino?

¿que tus oraciones carezcan de interlocutor?

¿que el gran hacedor pueda ser el gran injusto?

¿que los torturadores puedan ser hijos de Dios?

¿que haya que amar a Dios sobre todas las cosas

y no sobre todos los prójimos y prójimas?

¿Has pensado que amar al Dios intangible

suele producir un tangible sufrimiento

y que amar a un palpable cuerpo de muchacha

produce en cambio un placer casi infinito?

¿acaso creer en Dios te borra del humano placer?

¿habrá Dios sentido placer al crear a Eva?

¿habrá Adán sentido placer cuando inventó a Dios?

¿acaso Dios te ayuda cuando tu cuerpo sufre,

o no es ni siquiera una confiable anestesia?

¿te importa mucho que Dios exista? ¿o no?

¿su no existencia sería para ti una catástrofe

más terrible que la muerte pura y dura?

¿te importará si te enteras que Dios existe

pero está inmerso en el centro de la nada?

¿te importará que desde el centro de la nada

se ignore todo y en consecuencia nada cuente?

¿te importaría la presunción

de que si bien tú existes

Dios quién sabe?.



martes, 5 de febrero de 2008

¿Ciencia = Raciocinio?


Se tiende a pensar en la ciencia como el máximo de raciocinio por ser precisamente ésta la que busca un conocimiento confiable y demostrable del mundo basándose en argumentos teóricos y un estricto control de pruebas. Vemos que una gran parte de los científicos son ateos o bien indiferentes a la religión, como por ejemplo Stephen Hawking, Carl Sagan, Richard Dawkins, etc. Pero también los hay creyentes y muy importantes como por ejemplo el judío Albert Einstein (aunque se especula que tenía conflictos ideológicos por sus tendencias “ateas”) o el padre de la física Isaac Newton que ciertamente era religioso.

Incluso muchos científicos han tratado de combinar la teología con la ciencia, generando ramas como la neuroteología, o el Observatorio Astronómico Vaticano, un observaorio que se dedica a buscar a dios por toda la galaxia, y con esto tratar de demostrar un orden divino del universo, tema que es fácilmente descartado por la teoría del orden del caos, que es el darle orden a lo que no lo tiene, y de esta forma pensar que nuestra galaxia y sus componentes se basan en el sistema de proporción áurea, que también se puede encontrar en plantas y formaciones aleatorias.

Matemáticos como Eliahu Rips profesor de la Universidad Hebrea de Jerusalén, han logrado acomodar matemáticamente las escrituras de la Torá judía o el Pentateuco cristiano, para encontrar en éste “mensajes” ocultos y profecías en un “código secreto de la Biblia”, resultado perfectamente fácil de obtener en cualquier libro (demostrado así por el matemático australiano Brendan Mackay, que encontró “profecías” en el libro de Moby Dick, o el biólogo Richard Dawking que las encontró en una secuencia de letras aleatorias generadas por computadora), pues en CualquIer sEcueNCIA de Letras pOdemos enContrAr palabras ocultas.

El Fin del Mundo según Isaac Newton

Isaac Newton también buscaba un mensaje secreto en la biblia cristiana, que no pudo encontrar, y al igual que Leonardo da Vinci exploró en la alquimia, pero es exactamente Isaac Newton el más interesado en la Biblia cristiana y el que buscaba mensajes en ella de una manera casi fanática, pues una reciente exposición llevada a cabo precisamente en la antes mencionada Universidad Hebrea de Jerusalén se exhibieron unos documentos inéditos “Los secretos de Newton” fechados en el 1704, en los que este científico inglés calcula basándose en el libro de Daniel (del antiguo testamento cristiano) y libro deuterocanónico judío, el fin de los tiempos, y según él para el fin del mundo pasarían 1,260 años a partir de la refundación de Carlomagno en el año 800 del “Santo Imperio Romano”, dando por resultado el año 2060, por lo tanto nos quedan sólo 52 años para nuestra condena infinita en el infierno por nuestra decisión de ser ateos.


viernes, 25 de enero de 2008

¿Vida en Marte, Apofenias, Civilizaciones Marcianas?


La vida fuera de nuestro planeta siempre ha sido motivo de interés para mucha gente. La quimera siempre activa del ser humano le adjudicó en un principio vida a la luna, imaginando lunáticos selenitas moviéndose libremente por nuestro único y accidental satélite. Hasta que un día resultó completamente ilógico seguir pensando en eso. Entonces la óptica limitada del hombre dirigió la atención a otro astro cercano a la tierra: Marte, el astro rojo nombrado como el dios romano de la guerra, y el segundo planeta visible desde la tierra, se comenzaron a crear historias fantásticas de marcianos, una guerra entre mundos que ocasionaría un gran caos en la limitada mente de mitad del siglo pasado, numerosas películas, novelas, canciones pop, Cha cha chas etc. Hasta que la NASA decidió viajar allá y estudiarlo a fondo, resolviendo hipótesis y teorías tan grandiosas y extravagantes como el origen de la vida en nuestro planeta, revelando agua en los polos, y hasta lo que parecía ser una bacteria microscópica de millones de años fosilizada. Y el público lejos de maravillarse por esto, decidió ver caras, pirámides, bosques e individuos. Simplemente hay que recordar lo que el gran científico Carl Sagan comentó: "A veces creo que hay vida en otros planetas, y a veces creo que no. En cualquiera de los dos casos la conclusión es asombrosa.” Sin más, una recopilación de fotos para estimular nuestra apofenia.



Cydonia y los monumentos marcianos


Cydonia: la Cara de Marte y unas cuantas pirámides


La cara de Marte, pero más simpática.


El corazón de Marte



miércoles, 10 de octubre de 2007

Neurotransmisores y Dios

Desde hace años la psiquiatría, la sicología y las neurociencias se han ocupado de desentrañar el funcionamiento del cerebro con relación a las creencias religiosas, la necesidad humana de creer y las experiencias místicas. Por ejemplo ahora sabemos que Juana de Arco padecía ezquizofrenia o bien la naturaleza de los arrebatos místicos de Teresa de Jesús.

La revista de divulgación científica Scientific American nos informa acerca de interesantes experimentos que científicos de la Universidad Laurentian han desarrollado y que permiten descifrar y hasta reproducir en el cerebro los fenómenos de éxtasis mísiticos.