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jueves, 27 de marzo de 2008

Al César...

Escritor - Permanente

El 23 de enero pasado un menor calló a las aguas del río Santiago en el estado de Jalisco en nuestro País México. No se ahogó pero quedó en coma durante diecinueve días y finalmente falleció debido a los altísimos niveles de contaminación de esas aguas. El gobernador, Emilio Gonzales, reconoció el grave problema pero argumentó la falta de presupuesto para resolverlo. Ese mismo gobernador acaba de donar a la iglesia católica noventa millones de pesos con cargo al erario para la construcción de un "santuario" con el argumento de que se fomentará el turismo. Es una auténtica desgracia padecer mandatarios esclavos de sus creencias irracionales y que a pesar de desempeñarse en un Estado laico como es el nuestro no tienen pudor en malversar fondos públicos para beneficiar a las supersticiones religiosas organizadas a las que pertenecen.

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lunes, 24 de marzo de 2008

¿Está bien hablar mal de dios?

José Rubén Romero Gutiérrez (Krowitna)
Escritor, Caricaturista - Colaborador

Pasada la semana santa y todavía con la resaca de la patética imagen que cientos de fulanos lacerándose pueden provocar, me embarqué en la delicada misión de suponer qué le es ofensivo a dios:

Apenas empezaba a acomodarme y ya estaba yo blasfemando, ¡Pero si dios se escribe con d mayúscula! Esa es una cuestión fácil de resolver; sabemos que las reglas ortográficas indican que se escriben con mayúsculas los nombres propios, no así el resto de los sujetos; puesto que si quiero hablar de un dios cuyo nombre propio sea Dios no solo sería una blasfemia, peor aún una falta ortográfica escribir su nombre con d minúscula. En este caso quiero aclarar que no hablo de un dios en particular (Además no conozco algún dios que se llame “Dios”) puesto que todos son igual de divertidos. Por lo que queda, cuando hablo de “dios” me refiero a todos esos dioses que se escriben con d mayúscula como Thor, Quetzalcoatl, Tláloc, Jesús, Freddy Mercury, Maradona, etcétera, pero a ninguno en particular.

Pero una disertación como ésta no puede empezar así. Lo correcto es comenzar por definir lo que todos suponemos por cultura general le es ofensivo a dios. La blasfemia según San Wikipedia: “Blasfemar (del griego blaptein, "injuriar", y pheme, "reputación") Etimológicamente significa grave irreverencia hacia cualquier persona o cosa digna de ser estimada. En su uso estricto y generalmente aceptado se refiere a una ofensa contra Dios”. La blasfemia ha sido castigada severamente desde que se crearon los dioses, con sentencias de muerte, destierros, santas inquisiciones y todavía hoy encontramos rechazo social. Hasta los padres del pensamiento lógico temían blasfemar mientras buscaban la verdad. Algunos blasfemos consideran que es precisamente la blasfemia la excusa que ha servido a algunas instituciones que sirven a los dioses para reprender a todo aquel que ose ofender a algún dios.

La blasfemia es relativa al dios que se considere, por ejemplo en algunas civilizaciones mesoamericanas era un insulto al dios del sol darle la espalda a esta estrella en su templo. Es muy complicado llevar una vida poco impía a la vista de todos los dioses, dado que a los dioses no les gusta compartir a sus fieles, algunos prohíben la adoración a otros de sus teónimos (por lo que algunos expertos recomiendan escoger solo un dios). Otras culturas consideraban el fruto de la ciencia como blasfemia “Y sin embargo se mueve”, el darle a un fenómeno cualquier explicación lógica o no que no entendiera a dios como el origen era un atrevimiento impío solo impulsado por la locura, la herejía, el comunismo y otras cosas del diablo, esto retrasó la llegada del Nintendo algunos siglos.

Mas la sombra de una duda confundió mi camino, el no jurar en nombre de dios en vano, no robar, no fornicar, estos son preceptos que encontramos en sagradas escrituras como mandamientos que deben seguirse para no enojar a dios; sin embargo el corromper los mandamientos es considerado un pecado; pero, ¿El pecado es lo mismo que la blasfemia? Según la lógica formal “A es A, A no es B, A no es no A” el pecado y la blasfemia no pueden ser lo mismo y hasta ahora nadie lo ha discutido. Es conveniente entonces definir nuestro siguiente concepto: Para los griegos, pecado se decía hamartia: “fallo de la meta, no dar en el blanco”. Aludía al concepto de vivir al margen de lo esencial debido a una actitud errónea no consciente. El concepto religioso aún vigente de pecado como “delito moral” alude a la trasgresión voluntaria de normas o preceptos religiosos. Ahora que entendemos el pecado como un delito que incluso puede ser perdonado pagando una fianza espiritual de arrepentimiento la pregunta es si romper estas reglas es una irreverencia a dios, el camino más corto es aceptar que desobedecer un mandamiento divino obviamente es pasar por alto las advertencias y los limites trazados por los dioses, por lo tanto es ignorar las órdenes directas del todopoderoso y se considera blasfemia el acto de pecar. (¿Todopoderoso se escribe con mayúscula?).

En nuestro recién nacido siglo las manifestaciones artísticas alcanzan todas las opiniones, contextos e ideologías, esto hace inevitable que uno que otro blasfemo con buen humor o sin él tome pincel, papel, cámara, trompeta o la herramienta de la que se vale para manifestar su tolerancia, indignación, desacuerdo, en otras palabras su versión de la realidad que habita, en algunos casos se usa la ironía en otros tantos el insulto. Conocemos ejemplos claros de caricaturas, canciones, poemas, libros enteros llenos de blasfemia. Pero estas no son las primeras manifestaciones artísticas de la blasfemia; pensadores en la ilustración ya escribían sin inspiración divina, desde antes de La Divina Comedia, Fausto, incluso San Agustín se atrevió a blasfemar la obra de Aristóteles (Que también se escribe con mayúscula), estoy seguro que por ahí hubo algún integrante de la tribu que se burló del dios de la lluvia. Sin ir más lejos existe por ahí una religión que prohíbe la representación gráfica de su Dios y su profeta, supongo que no se han enterado de lo redituable que puede ser vender estampitas.

Ahora habría que reflexionar sobre las consecuencias de la blasfemia. Antes mencioné que hay instituciones encargadas de sancionar los actos impíos, los pecados; la punición es tan subjetiva como la falta, encontramos en la historia multas desde oraciones, confesiones de arrepentimiento, dinero, excomuniones y por último la vida; en otros muchos casos el pueblo se encargaba del castigo al blasfemo al denunciarlo, rechazarlo y lincharlo. Sin embargo hoy gozamos de la libertad de elegir si queremos ser guiados por cualquier religión e ideología, por lo que hoy en día el verdadero castigo, si lo hay, consiste en la carga de conciencia que consigue una educación religiosa mediocre o activa, por lo que nos encontramos otra vez con la subjetividad. Lo que es seguro es que no se sabe de un caso concreto en el que algún dios haya castigado personalmente al injuriante.

¿Está bien hablar mal de dios? Para contestar esta pregunta es necesario definir primero el bien y el mal: Estos conceptos conforman una dualidad dependiente, misma que fue creada por el ser humano para definir sus actos. El bien y el mal no existen sin el hombre, dado que los otros seres no tienen juicios calificativos sino que sus actos son guiados por sus instintos, encontramos así que tanto el bien y el mal como dios y el diablo son una herramienta de juicio y control que solo sirven al hombre, existen en una esencia, pero así como los calcetines existen porque el hombre los creó por encontrarlos útiles. Entonces el bien es un valor o juicio otorgado a una acción que produce beneficios sin infringir la moral (recordemos que la moral también es relativa); Platón comenta en sus diálogos que lo bueno es lo que es agradable a los dioses y va ligado a las virtudes como la justicia y la belleza, pero Platón también nota que hay varios dioses con gustos diferentes, entonces ¿lo bueno es relativo? Pero el bien no es un ente completo, necesita de su complemento para denominar lo contrario. El mal tiene tantas definiciones como el bien; se piensa que el mal es todo aquello que se opone a la búsqueda del bien y no es difícil comprender esta idea pues todos hemos visto películas de Disney. Estos conceptos milenarios en su dualidad han sido ligados a otros elementos antagónicos como Dios y el temido Mefistófeles, pero estos no van unidos en su esencia al bien y el mal pues estos últimos se conducen por una jerarquía de estándares morales en cuanto al comportamiento humano. “Pero para hacer el mal no hay por qué ser diferente, usted puede ser criminal o ministro o presidente”

Ya con el bien y el mal definidos podemos razonar sobre si está bien hablar mal de dios. Es hora de sustituir nuestra fórmula: ¿Es una acción que produce beneficios sin infringir la moral el referirse a dios de una manera que no produzca beneficios sin infringir la moral? Esta pregunta paradójica no cuenta con una respuesta tan simple como aparenta puesto que el hablar mal de dios es nuestro primer momento, el daño a la moral está hecho, pero nuestra duda era si este evento nos proporciona beneficios, lo que nos importa es la consecuencia del acto. ¿Cómo obtener un beneficio al hablar mal de dios? Un ejemplo claro de esta circunstancia es que la santa ciencia y sus ramas como la filosofía, paleontología, historia, etcétera se pasan la vida hablando mal de dios y es muy claro que sus beneficios no son pocos.

El blasfemar seguramente no te traerá más que algunas miradas reprobatorias, risas, excomuniones y algunos aplausos. Lo seguro es que los que traerán los mayores beneficios en los tiempos futuros serán los que acompañados por la razón hablen mal de dios.

jueves, 20 de marzo de 2008

viernes santo

Estaba el cristo en la cruz flanqueado por los ladrones. Uno de ellos le espeta... -¡si eres dios sálvate a ti mismo!, a ver, ¡desclávate!... entonces el cristo separa lentamente de la cruz su mano izquierda, luego hace lo mismo con la derecha y luego... se esucha un ¡ayyyyyy mamacitaaaaaa!!!!! mientras se va de bruces para adelante.


Agonizaba el cristo en la cruz. De pronto notaron que movía los labios, algo decía...se acercaron, el cristo llamaba a Pedro...
-¡Pedro, ven, el maestro te llama!- y Pedro corrió al pie de la cruz..

-maestro dime-

-Pedro, acércate más...-
-Pedro mira...¡desde aquí se ve tu casa!



El cristo comenzó a caminar sobre el agua. Pedro bajó de la barca y le quiso seguir pero se hundía.
¡Maestro! -le gritó- ¡quiero seguirte! a lo que el cristo le dijo...-pues vente por las piedritas...-


martes, 18 de marzo de 2008

El Beso

¿A quién sino al más amado? ¿cuál de los doce era el de su mayor confianza? la misión del padre sólo podría llevarse a cabo a través del sacrificio...las escrituras debían cumplirse.

-pero maestro, ¿estás seguro?-

-absolutamente, es necesario-

las lágrimas se agolparon de pronto en sus ojos...

-como digas maestro-

-gracias amado Judas-

por eso, al llegar los soldados el discípulo, el más amado de los doce, no pudo evitar besarlo.

domingo, 16 de marzo de 2008

Satanás... ¿Dónde Estás?


Hay quienes persisten en su inútil afán de elevar la especulación esquizoide al grado de ciencia exacta. Toca el turno a un teólogo de Roma que publica una "Antología diabólica" con el fin, además de brindar un repaso histórico de la "demoniología" de brindar herramientas para enfrentar al chamuco. Si estos sujetos en verdad quisieran econtrar lo más cercano a la encarnación del mitológico demonio, deberían hurgar hacia dentro de su multimillonaria corporación global dedicada a lucrar con la ignorancia.

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viernes, 14 de marzo de 2008

Guantanamera

Desde que en enero de 1959 Fidel Castro se apropió de la Isla de Cuba estableció, junto con el socialismo marxista, un Estado Ateo. A casi cincuenta años de aquél episodio y ante el "otoño del patriarca" les ofrecemos este video de nuestra autoría.



martes, 11 de marzo de 2008

El asno diserta sobre las dimensiones de los pabellones auriculares.

Alfonso Romero Hernández
Escritor - Permanente


Aunque Ripley no lo crea, el periódico oficial del Vaticano, Le Osservatore Romano publica esta semana las declaraciones de "un alto prelado" de nombre Gianfranco Girotti que enlista nuevos pecados capitales del hombre moderno. Entre el consumo de drogas y la manipulación genética (la misma que ha permitido excelentes resultados en el área de alimentos y medicinas por ejemplo) se encuentra nada más y nada menos que, la excesiva acumulación de riqueza. No cabe duda que el cinismo puede llegar a ser infinito.

jueves, 6 de marzo de 2008

Frases Graciosas

"La gente que no quiere que se rían de sus creencias, no debería tener creencias tan graciosas"

sábado, 1 de marzo de 2008

IGLESIA UNIVERSAL DEL REINO DE DIOS

¿CÓMO SE INICIA UN BUEN NEGOCIO?
(PARTE I)

Mario Sánchez
Escritor - Colaborador

Si a mí me preguntaran ¿crees en el amor?, mi primera respuesta sería afirmativa y pensaría inmediatamente en esa mujer que es una “quimera” tan real como el sueño más despierto, una ilusión viva, una emoción desperezada y que, por si fuera poco, me tiene con las alas abiertas y muy muy lejos del suelo. De igual manera habría quienes contestarían que creen en ese amor que predicaba Jesucristo. Y hasta aquí todo marcha bien, todo parece un acto de humanidad y es respetable y plausible si funciona como un arma para hacernos más humanos. Pero existen quienes utilizan conceptos como éste para cautivar masas y hacer imperios que emanan poder y dinero… Sí, efectivamente, hablo de la secta llamada Iglesia Universal del Reino de Dios.

En 1977 a un hombre llamado Edir Macedo, en Brasil, se le ocurrió iniciar de manera oficial esta secta. A partir del delirio de pensarse un hombre orientado por el espíritu santo, comenzó a hacer reuniones en la Plaza Méier, pues no tenía los fondos para alquilar un lugar cerrado o construir un templo. La asistencia de ovejas fue incrementándose al llamado del pastor y paralelamente o por deducción matemática: a más ovejas más lana. Así es que tiempo después se pudo pagar por una antigua fábrica que fungió como el primer templo. En el lugar cabían mil quinientas personas, pero el rebaño siguió creciendo y el sitio tuvo que ampliarse. Actualmente, dicha fábrica tiene capacidad para dos mil personas, claro, cada quien con su respectivo asiento y como diríamos coloquialmente “a sus anchas”.

Según la historia oficial del surgimiento de la Iglesia Universal del Reino de Dios, a muchos de los seguidores de Edir Macedo les pareció una locura que aquel joven pastor tuviera la osadía de alquilar un inmueble que era muy caro. Pero menospreciaríamos nuestra inteligencia si nos quedáramos con el cuento oficial, pues una de las costumbres dentro de los principios de esta iglesia es:

Los diezmos y las ofrendas son tan sagrados, tan santos como la Palabra de Dios. Los diezmos significan fidelidad y las ofrendas el amor del siervo hacia el Señor. No se puede disociar los diezmos y las ofrendas de la obra redentora del Señor Jesús; significan, en verdad, la sangre de los salvos en favor de aquellos que necesitan de la salvación.

Así es que por lógica ya sabemos que ni tan loco el loco, pues si uno de sus principios es no fallar con el diezmo, entonces sería perogrullada decir quién realmente pagó aquel inmueble y por qué se atrevió a alquilarlo.

Por otro lado, en el plano de la bondad y el acto humanitario, Edir Macedo partió de la idea soberbia y megalómana de que en todo lugar siempre existe gente que busca la paz interior, que necesita orientación para salvarse a través de Jesucristo y así evitar ir a dormir abrasado por toda la eternidad. Pero no sólo eso, porque entonces de inmediato pensaríamos ¿y por qué el diezmo es tan importante si se trata de un proceso espiritual? Pues porque dicha iglesia supone resolver problemas de la vida cotidiana: enfermedades de riñón, de corazón, de pulmones; problemas de infidelidad, de amor, de matrimonio; económicos, empresariales; de adicciones, etcétera. Es más, un día a la semana hay una reunión enfocada a cómo ser mejor empresario, ¡si lo sabrán bien! Pero la cuestión no es tan sencilla, pues ellos necesitan recibir dinero para invertir y comprar todos los artículos por medio de los cuales salvan a la humanidad en la vida terrenal, artículos verdaderamente ridículos como: agua bendita traída del río Jordán, manto sagrado traído de Jerusalén, pañuelos benditos de tierra santa, rosa de Sharon traída de Medio Oriente, rosas rojas para mejorar la salud, rosas amarillas para conseguir prosperidad económica, aceite milagroso del huerto de Getsemaní para ungir fotos familiares, piedras de la tumba de Jesús, pan bendecido que cura enfermedades. ¡Llévelo, llévelo, para la tía, para la prima, para la hermana, salió a la venta…!

Actualmente, ésta secta con su lema “Pare de sufrir” se ha expandido por todo el mundo, existen templos en Angola, sí Angola, Francia, Portugal, Rusia, Israel, Japón, Chile Colombia, Estados Unidos, Venezuela, etc. Yo me imagino que con tantos templos ya le han de quedar como dos litros al río Jordán, una piedra a la tumba de Jesucristo y medio metro de hilo al manto sagrado.

Y es aquí donde llegamos a la respuesta de ¿cómo iniciar un buen negocio?: Se necesita el delirio de grandeza para creerse ungido y pensar que se salvará al mundo. Después se debe tomar una doctrina y adaptarla a la necesidades de la empresa propuesta. Se busca un montón de gente que sufre y se le extorsiona sentimentalmente diciendo que lo que se está haciendo se trata de un acto amoroso, como el que predicaba Jesucristo (Es en este punto donde regreso al principio y me quedo con mi respuesta del amor). Y ya entrados en gastos se les extorsiona económicamente, ya sea vendiéndoles artículos extravagantes o inculcándoles la idea de que el diezmo es tan sagrado como la palabra de dios y significa el amor del siervo (esclavo) hacia el señor. Obviamente la gente convocada tiene que tener la voluntad precisa para dejarse engañar, es decir, deben tener la voluntad suficiente para respirar, pues un poco más allá de eso ya no surte efecto la mentira (“el que por su gusto es buey hasta la yunta lame, dice mi abuela”). Y ya está el negocio perfecto que ofrece dinero y poder.



jueves, 28 de febrero de 2008

Ahora resulta

Alfonso Romero Hernández
Escritor - Permanente

Llama la atención las reacciones que grupos religiosos han tenido respecto de un libro publicado en Alemania orientado a los niños y que cuestiona a la religión, expresamente a los tres monoteísmos más importantes. Ya en este espacio nos hemos referido al hecho de que inculcar creencias irracionales, supersticiones religiosas a los niños es una forma de abuso toda vez que el infante carece del conocimiento, la experiencia y la capacidad selectiva para tomar una decisión al respecto, pero más aún, musulmanes y judíos se siente ofendidos por considerar que el autor del libro es antisemita, sin reparar en el hecho de que tanto judíos como musulmanes se expresan siempre en términos no sólo despectivos sino ofensivos de los ateos a quienes consideran punto menos que abominables. ¿Acuñaremos el término "antiateístas"?.

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martes, 26 de febrero de 2008

Nietzsche

lunes, 25 de febrero de 2008

dios, dioses y sin dios.

El multifacético y talentoso polígrafo y artista Yibrán Jalil Yibrán escribió entre muchos otros textos que se ocupan de la idea de dios el cuento "Tres dioses y ninguno". Hoy compartimos con ustedes ese texto que mantiene su vigencia con contundente claridad.

Tres dioses y ninguno
(Gibrán Jalil Gibrán)

En la ciudad de Kilafis un sofista se paró sobre los escalones del Templo y predicó sobre varios dioses. Y el pueblo dijo en sus corazones: "Sabemos todo esto. ¿Acaso no viven con nosotros y nos siguen doquiera que vayamos?"

No mucho después, otro hombre de pie en la plaza del mercado habló así a la gente:

-Dios no existe.

Y varios de los que escuchaban se alegraron con sus relatos, pues temían a los dioses.

Y un día llegó un hombre muy elocuente y dijo:

-Sólo existe un Dios.

Y entonces todo el pueblo se acongojó, pues en sus corazones temían al juicio de un Dios más que al de varios dioses.

Por aquella misma época apareció otro hombre y dijo al pueblo:

-Hay tres dioses y habitan en el viento como uno solo, y tienen una grande y agraciada madre que es a la vez su compañera y hermana.

Entonces todos se sintieron reconfortados, pues en secreto se decían: "Tres dioses en uno deben desaprobar nuestras fallas, pero también su agraciada madre será seguramente la abogada de nuestras pobres debilidades".

Aún hoy día en la ciudad de Kilafis, hay quienes pelean y discuten entre sí sobre la existencia de varios dioses y ninguno, y sobre un dios y tres dioses en uno y acerca de cierta agraciada madre de los dioses.

FIN



jueves, 21 de febrero de 2008

3,9 Millones de dólares para saber ¿Por qué la gente cree en dios?


Numerosos científicos, filósofos y hasta poetas se han hecho la pregunta: ¿Por qué hay gente que cree en dios? Algunos la han contestado diciendo que es parte del instinto de supervivencia ya que las religiones siempre buscan cubrir de manera inmediata las preocupaciones y las dudas no resueltas o no tan fáciles de resolver; otras razones que han dado es la cualidad del cerebro para sentirse protegido y parte de un todo, como una muleta para poder sobresalir o alcanzar ciertas mentas. Científicos Neurólogos han visto qué sucede en el cerebro cuando un ser humano medita o reza, descubriendo que el cerebro cae en una especie de hibernación controlada, que le permite dejar de hacer uso de algunas de sus capacidades y concentrarse en otras no tan adiestradas, por lo que la meditación y hasta la oración son beneficiosas para la salud física y mental.

Para resolver de una vez por todas esta pregunta la Fundación John Templeton (una organización filantrópica con sede en U.S.A.) ha financiado un proyecto de 2 millones de libras (3,9 Millones de dólares) en un estudio de tres años llevado a cabo por la Universidad de Oxford; la beca otorgada al Centro lan Ramsey para la Ciencia y la Religión reunirá a Antropólogos, filósofos, teólogos, y más estudiosos, para entender esta tendencia humana.

Será una investigación larga, la mayoría de las culturas han creado a sus dioses en base a sus necesidades, ya sea creando un dios del agua, un único dios guiador, y hasta un hombre-dios sacrificado por la “salvación humana”. Los religiosos dicen que no tienen por qué justificar sus creencias, que ellos sólo creen por medio de fe, en cambio los no religiosos: ateos y agnósticos necesitan esa justificación, como los científicos.

Esto me hace recordar un poema de Mario Benedetti:

Quién Sabe

¿Te importa mucho que Dios exista?

¿te importa que una nebulosa te dibuje el destino?

¿que tus oraciones carezcan de interlocutor?

¿que el gran hacedor pueda ser el gran injusto?

¿que los torturadores puedan ser hijos de Dios?

¿que haya que amar a Dios sobre todas las cosas

y no sobre todos los prójimos y prójimas?

¿Has pensado que amar al Dios intangible

suele producir un tangible sufrimiento

y que amar a un palpable cuerpo de muchacha

produce en cambio un placer casi infinito?

¿acaso creer en Dios te borra del humano placer?

¿habrá Dios sentido placer al crear a Eva?

¿habrá Adán sentido placer cuando inventó a Dios?

¿acaso Dios te ayuda cuando tu cuerpo sufre,

o no es ni siquiera una confiable anestesia?

¿te importa mucho que Dios exista? ¿o no?

¿su no existencia sería para ti una catástrofe

más terrible que la muerte pura y dura?

¿te importará si te enteras que Dios existe

pero está inmerso en el centro de la nada?

¿te importará que desde el centro de la nada

se ignore todo y en consecuencia nada cuente?

¿te importaría la presunción

de que si bien tú existes

Dios quién sabe?.



domingo, 17 de febrero de 2008

Elipsis

Yo tengo lo que ellos no. Ellos tienen lo que yo no.
Yo tengo la duda, ellos la certeza.
Yo tengo la certeza, ellos la creencia.
Yo tengo las pruebas, ellos la fe.
Yo tengo la evidencia, ellos la devoción.
Yo tengo la ciencia, ellos la teología.
Yo tengo el valor, ellos el consuelo.
Yo tengo esta vida, ellos la que vendrá.
Yo tengo el milagro de la vida, ellos el milagro sobrenatural.
Yo tengo lo que tengo, ellos no.


Escritor - Permanente
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martes, 12 de febrero de 2008

¿Falló la infalibilidad?

Alfonso Romero Hernández
Escritor - Permanente

Con motivo del comienzo de lo que el cristianismo en su versión romana llama cuaresma el jefe de los católicos se refirió al infierno en los siguientes términos: "el infierno, del que se habla poco en estos tiempos, existe y es eterno..."

Tal concepto que nos hace pensar en que el infierno es un lugar físico ubicado en algún misterioso lugar de la nada, se contradice con lo dicho por el antecesor de Ratzinger, el polaco Wojtyla quien a finales de los noventa afirmó: "...el infierno no es un lugar, sino la situación de quien se aparta de dios.."

Como la teología no es ni con mucho una ciencia exacta es comprensible que uno diga una cosa y otro otra. ¿Han oído las "explicaciones" que algunos iluminados dan respecto del áura y cosas así? pues lo mismo. Que si verde, que si amarilla etc,. Al final de cuentas y recordando al enorme poeta latino Dante, esto no es más que una comedia, con pretensiones de divina, pero comedia al fin.


viernes, 8 de febrero de 2008

EN EL CALLEJÓN DE LA CONDESA

Mario Sánchez
Escritor - Colaborador


Jesús vacila, busca el camino por donde

ha de llevar las palabras y lo que le sale
no es la larga explicación necesaria,
sino una frase para ganar tiempo,
si es que no resulta más exacto decir perderlo.
José Saramago

Eran las dos y media de la tarde cuando estaba parado en la esquina de Tacuba y Eje Central. El sol caía de lleno sobre el pavimento y el techo de los edificios. Las sombras se proyectaban a lo largo de la calle y hacían un juego simétrico de claros y oscuros. Debía ver a un amigo, a las tres, en el restaurante de esa esquina. Me encaminé hacia la Plaza Manuel Tolsá, encendí un cigarro y el humo fue a confundirse con el olor a incienso que salía de los puestos ambulantes a un costado de El Caballito. Miré el pasar del mundo y, con la intención de entretener el tiempo, intenté hacer una historia de las primeras personas que pasaran y llamaran mi atención. Vi, entonces, una procesión de estudiantes uniformados. Para cruzar la calle se alinearon en la orilla de la banqueta alrededor de veinte niños vestidos con pantalón o falda gris y suéter verde. Iban tomados de la mano por parejas conformadas por sexos opuestos. “Juan, cuidado, no te sueltes de tu compañera”, gritó una maestra, y el niño avergonzado lo único que deseaba era soltarse, porque quien iba a su lado le había dicho “qué asco, te sudan las manos”, pero lo que ella no sabía es que al niño sólo le sudaba esa mano de la cual iba tomada, porque ella era la causa de la mano húmeda, de los pasos torpes, del ensueño nervioso, porque lo obligaron a tomarse de la mano de esa niña, la que le gustaba desde hace mucho tiempo y a la cual nunca se hubiese atrevido a acercársele. Esta pequeña historia de amor infantil habría podido ser real, pero la inventé simplemente para presionar los veinte minutos que aún faltaban. Sin embargo, poco tiempo después me percaté de que las cosas no se buscan ni se inventan, las grandes historias llegan solas.

Crucé la acera junto con la bandada de niños y fui a meterme al Callejón de la Condesa. De un lado y de otro se extendían grandes hileras de libros, en el suelo o sobre mesas bajas. Había desde libros de recortes para niños hasta ediciones empastadas en cuero de enciclopedias viejísimas. Inicié por la derecha buscando algo, nada en particular sino cualquiera que pudiera interesarme, y en esa búsqueda encontré algo que no tenía que ver con letras impresas.

Una pareja de adultos, que también habían decidido iniciar por el lado derecho del callejón, muy cerca de mí, se inclinaban para mirar. Se pararon a mí lado y en ese momento sentí que algo bajo pasó y rozó el costado de mi pierna. Volví la mirada hacia la izquierda y hacia abajo. Era un niño que estaba entre los cinco y los siete años. “Mira ése, ¿ya lo leíste?, está muy bueno”, dijo la mujer con cierto tono soberbio, y el hombre que la acompañaba asintió con un movimiento de cabeza. La mujer repitió la operación varias veces y el hombre, ya sin mirar lo que ella señalaba, afirmaba con un sí casi imperceptible o con un gesto o con el mismo movimiento que en un principio. Me percaté entonces de que él no era el padre del niño, que ella era madre soltera e intentaba iniciar una nueva relación con un hombre complaciente. Pero el niño no quería quedarse atrás, debía demostrar que él también sabía leer. Entonces se inclinaba, esforzaba la mirada e iba deletreando los títulos como quien camina en el bosque buscando las huellas de un animal en un camino cubierto por las hojas. Se quedó en un libro que tenía el título en letras doradas. El-ar-te-de-la-gue-rra, dijo el niño y volvió la mirada hacia su madre para que ella ratificara que había leído bien o lo corrigiera en caso contrario. Sí, El Arte de la Guerra, confirmó la mujer. Pero cómo el arte de la guerra, dijo el niño. La madre lo ignoró obviando, a la vez que trataba de disimular, que ese libro no lo había leído. Por qué se hace la guerra, mamá, preguntó el niño sin quitar los ojos del libro. La madre trató de explicar que se trataba de países que entraban en conflicto y entonces iniciaban una pelea y que era algo muy malo porque moría mucha gente. Por supuesto, sin acercarse en lo más mínimo a la respuesta del por qué. El niño, insatisfecho, sabía que como tantas otras veces su madre se trabaría en una serie de circunloquios que nunca contestarían nada.

Y por qué diosito inventó la guerra, sentenció el niño. Y a mí se me encresparon los nervios, porque los circunloquios, los eufemismos, toda la perífrasis del mundo no le alcanzaría para llegar siquiera a tocar con la punta de los dedos una respuesta plausible. Esa no la inventó dios, dijo la madre con ese tono que tienen ellas para poner un alto a la conversación. Pero dios inventó todo, se aferró el niño. Pero eso es cosa de los hombres malos, resolvió la mujer. A los hombres también los hizo dios, concluyó el niño. ¡Mira!, dijo la mujer y señaló un libro que en la portada tenía dibujos de caricaturas.

El niño, me atrevería a afirmar, se quedó con un hueco que su madre no pudo llenar o que llenó de aire en lugar de ocuparlo con una respuesta lógica. ¿Cómo llenar ese hueco primordial de un niño que pregunta porque busca las razones de lo que hay en el mundo? Esta madre eligió el aire; ese aire con el que se llenan los huecos de la razón y al cual se le ha nombrado: dios.

Los vi alejarse, la madre tomó al niño de la mano y recorrieron todo el callejón, quería seguirlos para continuar contando esta gran historia que se me apareció de la nada. La cabeza se me llenó de cosas, cuál era la enseñanza de esto, qué me habría dejado, cómo desmenuzarlo y plantearlo aquí. Finalmente, decidí dejarlo así, como una gran anécdota, pues ante los hechos contundentes no hay nada qué decir. Me callo, entonces.

Eran cinco para las tres, crucé la calle y entré al restaurante.



miércoles, 6 de febrero de 2008

Libros Compartidos - Inquisición y sociedad en México, 1571-1700


El pasado lunes 4 de este mes en nuestra entrada “Poder y Gloria” de nuestra sección Libros Compartidos, les comentábamos de dos libros sobre el encubrimiento, por el entonces lider del Vaticano Karol Wojtyla, de los lamentables actos del recién muerto Marcial Maciel. En esta publicación una de nuestras lectoras recurrentes: “Lila” nos preguntaba sobre un libro referente a las atrocidades cometidas por la iglesia católica en la época de la conquista que recordaba era del Fondo de Cultura Económica.

Hay un libro publicado por el Fondo de Cultura sobre este tema titulado Inquisición y sociedad en México, 1571-1700 escrito por Solange Alberro, doctora en historia de la sociedad colonial novohispana, la autora compiló documentación de México, Estados Unidos y España sobre el llamado “Santo Oficio”, la relación con la sociedad, el poder y la importancia de este organismo en la Nueva España.


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martes, 5 de febrero de 2008

¿Ciencia = Raciocinio?


Se tiende a pensar en la ciencia como el máximo de raciocinio por ser precisamente ésta la que busca un conocimiento confiable y demostrable del mundo basándose en argumentos teóricos y un estricto control de pruebas. Vemos que una gran parte de los científicos son ateos o bien indiferentes a la religión, como por ejemplo Stephen Hawking, Carl Sagan, Richard Dawkins, etc. Pero también los hay creyentes y muy importantes como por ejemplo el judío Albert Einstein (aunque se especula que tenía conflictos ideológicos por sus tendencias “ateas”) o el padre de la física Isaac Newton que ciertamente era religioso.

Incluso muchos científicos han tratado de combinar la teología con la ciencia, generando ramas como la neuroteología, o el Observatorio Astronómico Vaticano, un observaorio que se dedica a buscar a dios por toda la galaxia, y con esto tratar de demostrar un orden divino del universo, tema que es fácilmente descartado por la teoría del orden del caos, que es el darle orden a lo que no lo tiene, y de esta forma pensar que nuestra galaxia y sus componentes se basan en el sistema de proporción áurea, que también se puede encontrar en plantas y formaciones aleatorias.

Matemáticos como Eliahu Rips profesor de la Universidad Hebrea de Jerusalén, han logrado acomodar matemáticamente las escrituras de la Torá judía o el Pentateuco cristiano, para encontrar en éste “mensajes” ocultos y profecías en un “código secreto de la Biblia”, resultado perfectamente fácil de obtener en cualquier libro (demostrado así por el matemático australiano Brendan Mackay, que encontró “profecías” en el libro de Moby Dick, o el biólogo Richard Dawking que las encontró en una secuencia de letras aleatorias generadas por computadora), pues en CualquIer sEcueNCIA de Letras pOdemos enContrAr palabras ocultas.

El Fin del Mundo según Isaac Newton

Isaac Newton también buscaba un mensaje secreto en la biblia cristiana, que no pudo encontrar, y al igual que Leonardo da Vinci exploró en la alquimia, pero es exactamente Isaac Newton el más interesado en la Biblia cristiana y el que buscaba mensajes en ella de una manera casi fanática, pues una reciente exposición llevada a cabo precisamente en la antes mencionada Universidad Hebrea de Jerusalén se exhibieron unos documentos inéditos “Los secretos de Newton” fechados en el 1704, en los que este científico inglés calcula basándose en el libro de Daniel (del antiguo testamento cristiano) y libro deuterocanónico judío, el fin de los tiempos, y según él para el fin del mundo pasarían 1,260 años a partir de la refundación de Carlomagno en el año 800 del “Santo Imperio Romano”, dando por resultado el año 2060, por lo tanto nos quedan sólo 52 años para nuestra condena infinita en el infierno por nuestra decisión de ser ateos.


lunes, 4 de febrero de 2008

Poder y Gloria - Libros Compartidos

A raíz del la muerte del fundador de los legionarios de Cristo y amigo personal del también desaparecido Karol Wojtyla es oportuno revisar dos publicaciones que documentan puntualmente los abusos sexuales al interior de la iglesia católica y su permanente encubrimiento por parte del llamado papa. "El poder y la Gloria" del periodista David Yallop donde queda al descubierto la admiración que en el papa polaco despertó la labor de Maciel a favor de la iglesia y las facilidades que gestionó con el gobierno mexicano para la primera visita de Wojtyla a finales de los setentas, admiración que el polaco demostró protegiendo a Maciel a pesar de denuncias documentadas, escritas y expresas que conoció e ignoró.

La otra, "Marcial Maciel. Los legionarios de Cristo. Testimonios y documentos inéditos." donde también con acuciocidad y puntualidad se documentan los abusos sexuales que Maciel cometió desde sus más tempranos años como seminarista y la forma como se avasalló a las víctimas para que guardaran silencio.


Alfonso Romero Hernández
Escritor - Permanente

jueves, 31 de enero de 2008

Murió Impune

Hoy jueves dejó de existir el sacerdote católico michoacano Marcial Maciel quien fuera fundador de los denominados Legionarios de Cristo y cuyos últimos años estuvieron marcados por el escándalo ante las múltiples acusaciones de abuso sexual, algunas de ellas presentadas por escrito ante el Vaticano. A pesar de ello Maciel gozó de la protección de su iglesia siendo amigo personal de Juan Pablo II quien siempre agradeció los beneficios que la Legión otorgó al acumular dinero y poder. Según reportes periodísticos del Wall Street Journal, la Legión tiene un presupuesto anual de 650 millones de dólares y posee colegios y universidades así como relaciones con la clase más poderosa de nuestro país.