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sábado, 18 de abril de 2009

Legalizar la marihuana.




COLUMNA PUBLICADA POR EL PERIODICO REFORMA EL DÍA 18 DE ABRIL DEL ACTUAL.
LA AUTORA ES CATEDRÁTICA, PERIODISTA Y CIUDADANA COMPROMETIDA.

Sobre la mariguana
Por Ximena Peredo

El negocio del tráfico de cannabis es rentable en la medida que la hierba es ilegal; el ejemplo de Holanda pone en evidencia que hacerla legal no incrementa el consumo

Montado el tema en el debate internacional por la Comisión Latinoamericana sobre Drogas y Democracia, conformada por los ex presidentes Zedillo, Cardoso y Gaviria, y escritores como Coelho y Krauze, la despenalización de la mariguana es un tema hoy ineludible.

Tanto, que a principios de esta semana, la Cámara de Diputados organizó el Foro para la Regulación de la Cannabis en México, del que se desprendieron valiosas aportaciones a una discusión histórica.

No es posible que se abran ciertos oídos a este interesante debate si antes no se encaran los mitos que ensombrecen a la mariguana, uno de los productos más populares de la planta cannabis.

Habiendo sido totalmente permitida desde tiempos inmemoriales en regiones y en culturas separadas por continentes, y guardando todavía recuerdos de cuando las abuelas la cultivaban en su jardín para darse friegas con alcohol en sus dolencias, en 1961, la Convención Única sobre Estupefacientes la convierte en ilegal y a todo portador o cultivador en delincuente.

Pero, ¿es que tuvo que prohibirse debido a la ola de criminalidad encabezada por usuarios de la mariguana? ¿Acaso alguien se murió por sobredosis? ¿La medicina a base de la cannabis se encontró peligrosa?

Por extraño que parezca a la ciencia, muchos contestarían afirmativamente a estas preguntas, cuando se sabe que la mariguana inhibe la agresividad, nadie se ha muerto por sobredosis y sus beneficios medicinales consuelan a enfermos de cáncer, glaucoma y esclerosis múltiple.

La mariguana no crea adicción como el tabaco. Podría propiciar una "adicción sicológica", un mote a todas luces mañoso porque adicción sicológica, como lo dice Antonio Escohotado, es lo mismo que hábito o costumbre, tal como lavarse los dientes en su obra La cuestión del cáñamo, Anagrama, 1997.

La mariguana es, además, una droga de la que el consumidor no abusa, salvo personas con problemas sicológicos previos al contacto con la cannabis, quienes tampoco podrán controlarse frente al alcohol.

Otro de los prejuicios más repetidos hacia la mariguana es el temor de que, al legalizarla, todo el mundo se vuelque hacia ella. Siendo Holanda el único país que permite el uso lúdico de la planta, es de subrayar que su consumo interno no ha crecido desde entonces. No todos sienten interés por la hierba, y quienes lo sienten la prueban, aunque sea ilegal. Señal de lo anterior es que en México existen 350 mil usuarios y en el mundo 166 millones.

Estas estadísticas, nada despreciables, me llevan a sospechar la verdadera razón de su prohibición. La prosperidad del negocio del tráfico de mariguana depende de su ilegalidad, de lo contrario los usuarios podrían cultivarla sin que esto representara mayores costos.

Si México es el primer productor de esta planta a nivel mundial, según el World Drug Report, alguien parece estar sacando millonarias ganancias de su ilegalidad, pero ¿quiénes?

Los primeros beneficiados serían los líderes de los cárteles quienes mantienen en bancos extranjeros cuentas millonarias dignas de mención en la revista Forbes.

Benévolos con sus aliados, los capos pagan bien a los gobernantes disciplinados, que serán los últimos en permitir la legalización de la planta, porque con ello se cerraría un poco el grifo de la abundancia.

Al respecto merece la pena señalar la lamentable participación de la Secretaría de Gobernación en el debate, al defender a ultranza una política "totalmente prohibitiva" del cáñamo, cerrando la posibilidad de discutir el punto.

Ojalá que en los futuros debates no se extrañe el argumento de la libertad personal, principio fundacional de las repúblicas democráticas, que sólo termina cuando se lastiman los derechos de terceros.

Las razones que defiende el gobierno para prohibir la mariguana rehúyen a toda evidencia científica y al testimonio holandés, reforzando así los prejuicios y estigmas que pesan sobre la cannabis.

¿Está el Estado mexicano en posición de darnos instrucción moral? ¿Cuántas de nuestras normas han sido creadas para beneficio de unos pocos? Discutámoslo.






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2 comentarios:

Anónimo dijo...

Que ni le hagan caso al güey ese que propone tal tonteria, estaba mariguano cuando se le ocurrió. Imaginenese a choferes de micro o taxis, descaradamente y legalmente tronandoselas!!! O bien al policia de la esquina compartiendo un porro con sus "cuates" de la banda?? o bien a su esposo tronandoselas en el baño?? 'uta a donde vamos?? chale manito no etamos a la altura de los jolandeses no chingues!!!

Rafael del Barco Carreras dijo...

MARIHUANA O HACHÍS.

CALIFORNIA VS. CATALUÑA.



Rafael del Barco Carreras



18-08-09. Cuando leo artículos como el de EL CONFIDENCIAL de f. 15-08-09 se me ocurre que en lugar de CALIFORNIA podría leerse CATALUÑA, pero mi hipócrita país no admite verdades tan contundentes. El HACHÍS, prensada resina o polen de cannabis, con o sin la hoja, marihuana, para la sociedad barcelonesa es un producto “marginal” a ignorar.

FUMAR HIERBA PUEDE SALVAR A CALIFORNIA DE LA BANCARROTA, reza el título.

Está claro que más allá de recalcitrantes sembrando en terrazas y macetas, aquí no se produce, pero que CATALUÑA es el eje central, consumidor, gran mayorista y almacén, entre MARRUECOS (su producto estrella, la mitad de la producción mundial, con CASI UN MILLÓN de ocupados y cobertura de su deficientísima balanza exterior), el Sur Español y EUROPA, no me cabe la menor duda. ¿Cabe mejor justificación para la DELEGACIÓN, OFICINA DE REPRESENTACIÓN O EMBAJADA DE CATALUÑA EN MARRUECOS que toda la parafernalia secreta, inconfesable y de cobertura que conlleva el tráfico?

Conocí en La Modelo por los 80 desde viejos legionarios a traficantes. O en Gerona por los 90, con cueva, raíles y furgonetas para el desembarco en Lloret. Y ya en los 2000, quienes amparados por “coroneles” de la Guardia Civil, obviando las peligrosas costas andaluzas, directos al litoral catalán. Mínimo miles de kilos. Buques nodriza. Cientos de casos. Compartí celda o patio desde con el "cojo", llenando su pierna ortopédica, y recorriendo Europa en moto, hasta el carnicero con 1000 kilos en la trastienda. Sin olvidarme del camionero que juraba le detuvieron en el peligroso peaje de Martorell con más quilos de los citados en el sumario.

Pero no solo en La Modelo, Brians o Gerona… el movimiento legalizador y terapéutico californiano tiene aquí el mismo predicamento, y no seré yo que quite y ponga razón, cuando de ordenanza (repartiendo comida) en la enfermería de BRIANS observé la placidez de los terminales de SIDA. ¡Y cuidado, no fumo ni tabaco!

Mi contable mentalidad sumaba precios iniciales en KETAMA o por el Rif, en Barcelona, o ya en Lyon, París, Milán o Hamburgo, deduciendo que la pequeña de las drogas formaba parte de las “industrias” clave de mi Ciudad… y sumada a la COCAINA Y HEROÍNA (leer ¡si pueden y la CENSURA lo permite! en www.lagrancorrupcion.com “OP.TACOS” Y “COCAÍNA Y BCN”) sobrepasarían la del automóvil, sin alcanzar a la CONSTRUCCIÓN, quizá superada tras el estallido de la BURBUJA, y generando por sus márgenes y liquidez un gran efecto multiplicador. A tenor de los más de 5.000 presos en Cataluña (y las decenas de miles por la gran rotación de las pequeñas condenas por hachís) no es disparatado pensar que la nómina del inexistente epígrafe fiscal “drogas ilegales al menor y mayor” sobrepase los 50.000 individuos directos y varios cientos de miles mezclados consumidores y pequeños camellos. Una nómina muy especializada para que ningún turista se vaya sin la oportunidad del consumo y “recuerdo”, además de alcanzar cualquier rincón de EUROPA, incluidos colegios.

Como anillo al dedo el mail recibido hace un par de días referente a la Corrupción en Cataluña…

¿No será que Cataluña ya la tienen casi completamente controlada, los corruptos políticos, cada uno con su parcela de poder? Y desde España no se puede hacer nada contra este Paraíso de la Corrupción, con buenas relaciones con las mafias que lavan su dinero…

He de advertir que ni Marruecos, ni productores y traficantes, exceptuando los que cumplen condena, son partidarios de la legalización… se acabaría el gran negocio. Coinciden con todos los gobiernos, tan dados a prohibir… y rentabilizar prohibiciones. Y retorciendo el sentido del artículo sobre CALIFORNIA es probable que en Barcelona, sin legalizar, la DROGA, por desgracia, contribuya en un no valorado pero enorme porcentaje a PALIAR LA CRISIS. Clicar en “trafico de drogas en Barcelona” o “consumo de drogas en Barcelona”.

Ver en www.lagrancorrupcion.blogspot.com